Hacía tiempo que no quedábamos con nuestra Gurú. Mucho tiempo también para ella. Su primera frase fue: “Probablemente os decepcione, he renovado mis creencias”. El sitio nos sorprendió. El ambiente modernillo de luz tenue, paredes de ladrillo y sillas improvisadas nos invitaba a callar cada vez que se acercaba alguien. El misticismo no se presentó. La conversación era inapropiada para un lugar así. Aunque quizá lo fuera para cualquier lugar. No podía salir de esa mesa.

“Teoría cuántica, ¿sabéis qué es?”, nos preguntó [DEFINICIÓN ABAJO]. Cuando vas con el pensamiento puesto en espíritus, fantasmas, energías y otros fenómenos del mundo oculto, que te salgan con la física te deja fuera de lugar. Empezó titubeando ideas científicas sin posicionarse y de repente soltó: “Como dice la física cuántica la realidad depende del observador. Todo deriva de sus creencias y así se va de la ciencia a todo lo demás, todo depende de ti. Si tú crees que eres un desgraciado lo vas a ser. Lo que piensas y sientes lo acabas proyectando y convirtiendo en tu realidad”.

Igual hemos tardado demasiado en presentar a nuestra protagonista. Mujer. 37 años. Dice ver, conectar y, sobre todo, sentir energías del más allá ¿Cómo? No tienen una forma específica de manifestarse. Depende de la lucidez de cada persona (muerta). Pero, ¿qué es la lucidez? [DEFINICIÓN ABAJO]. Ella tampoco elige el momento de conexión. La muerte de su abuela reafirmó lo que desde pequeña sospechaba: percibía fenómenos paranormales (“unos fenómenos poltergeist de la hostia”). La meditación, los viajes astrales y el periodo postmortem condicionan su visión sobre la existencia.
 

Lucidez: evolución  moral del individuo que condiciona su comportamiento en el periodo postmortem. 

Física cuántica: teoría que explica el funcionamiento de cosas tan pequeñas como los átomos. Lo máximo que nos permite saber son probabilidades, no alcanza certezas.

Paloma Cabadas y Einstein como referentes determinan su dogma. Una “investigadora de la conciencia humana” y el mejor físico teórico del siglo XX, respectivamente. Buena combinación; es importante beber de distintas fuentes, dicen. Ah, su don: ayudar a los espíritus a marcharse de este mundo. Como tantos otros, es una intermediaria, un vínculo entre “nuestra realidad” y otros estados o periodos. Afirma haber abandonado la vieja escuela, esa que intenta hacer justicia, buscar culpables, cortar cabezas y derramar sangre. “Lo que tienes que hacer es ayudar a transcender desde el amor y el respeto a esa persona. Da igual quien fuera el asesino, si la verdad se tiene quesaber, ya se sabrá”.

Lo que se adueña de la teoría cuántica es su resignación a la probabilidad. El teorema vigente solo es capaz de demostrar probabilidades. Asume que en el comportamiento de las partículas atómicas nada es certero, pues actúan diferentes cuando son observadas a cuando no lo son. Una partícula tiene la capacidad de estar en dos sitios a la vez pero solo si no está siendo objeto de estudio. Nuestra naturaleza humana no nos permite aún convencernos de la existencia de la bilocación. Menos siquiera creernos que esto va más allá de la ciencia, que se aplica directamente a nuestra vida humana. La realidad depende del observador; para esta rama de la ciencia nada es cierto, todo es probable.

¡Bingo! Salió la realidad. La mayor incógnita de la humanidad para ella ya se ha resuelto. Tiene su respuesta. La muerte no es el final. Hay algo más. Algo condicionado, una vez más, por nuestras creencias. Sin embargo, no sabe qué es la existencia. “Todas las teorías nuevas hablan de que esto es Matrix”. Nos desconcierta, nos habla de la vida. No se cree la realidad.Nuestra Gurú tiene razones para creer que esto no es tan real. O, al menos, entiende que esta no es la única verdadera. ¿Qué le hace dudar? Los viajes astrales.

Los viajes astrales, otra locura. La sugestión te puede duplicar. Tu energía y tu materia, un todo, se divide. Sientes que estás en otro lado sin tu cuerpo. Uy, eso sí que suena a fantasmada. Tu mente es libre, o eso dicen. Ir vagando por otras dimensiones. Conectar con otras personas, recabar información, verte desde fuera, conocerte y de pronto, despertar. Requieren de un entrenamiento personal. Lo sientes todo tan real y tan vivo que resulta inevitable cuestionarte el mundo en el que despiertas y tu propia existencia.
 

Entre el cambio drástico de tema y que, por lo visto, los viajes astrales no se pagan por minuto como el tarot, el reportaje a la mierda

Si lo paranormal ya nos superaba, lo cuántico ha supuesto para nosotros un auténtico viaje astral. Y es que ni siquiera nuestra Gurú, de vasta e insondable sabiduría, es capaz de desentrañar los misterios de esta (pseudo) ciencia: “Si todo es un sueño, un mundo condicionado por tus creencias, pues es que quizás ni espíritus, ni pollas, puede que me lo esté inventando yo”. Lo importante es participar.

Historia gamberra publicada en el Número 2 de La Mecha (marzo, 2016)


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1 Comments

  • Guest

    Guest

    Viento del Norte

    Creamos al observar, nada es si no probabilidad, hasta que tomamos consciencia de ello observandolo y midiendo. Por tanto todo es y no es. hay respuestas que solo la quietud absoluta puede dar , cuando los instantes mágicos vienen a nosotros tenemos certeza sin pensamiento, pero qué certeza. Atraviesa el ser y no volvemos a ser lo que eramos... uno no se olvida del mar solo porque no lo tenga delante, uno no duda de que el mar es solo porque nunca lo ha visto