Un chorro de sangre salpicó al público. –Perdón. El doctor tapó con una compresa el nervio que había cortado por accidente y cuando paró de sangrar continuó con la trayectoria del cúter. Dio la vuelta entera al cráneo del sujeto, un círculo perfecto. Ahora debía sustraer la parte superior de la cabeza como si fuese un yelmo. Era un momento delicado. Lo cogió por los lados con suavidad y lo levantó. Luego dejó el trozo de carne y hueso en la mesilla y se limpió las manos. Operaba sin guantes. Bien. Esto es el cerebro. El órgano más importante del ser humano. Sin él no veríamos, no respiraríamos ni reiríamos. Es el “yo”. La percepción de la realidad que tenemos cada uno de nosotros. Y la percepción propia de nosotros mismos. Es por todo esto que debemos conocerlo con plena exactitud. ¿Alguna pregunta antes de empezar?.

¿No se moverá el cerebro durante la operación, doctor?. –No, aunque el sujeto esté temblando, las cuerdas están bien colocadas y ajustadas. Tampoco hablará, siente demasiado pánico. Si no hay más preguntas, comienzo. Nadie dijo nadaLos alumnos sacaron sus libretas y prepararon los bolígrafos para tomar nota con rapidez. La  corteza cerebral, es decir, todo esto que veis, se divide en “secciones”, o para emplear un término más preciso, lóbulos. Hay cuatro de ellos. Aquí detrás, un poco más arriba de la nuca, tenemos el lóbulo occipital, el cual permite que este hombre tenga visión. Será el primero que trataremos, el orden es aleatorio. Veamos que ocurre cuando actúo con mi cúter sobre la zona.

Acercó su cabeza al cerebro para verlo mejor y le pareció que era más rosado y venoso que en otras ocasiones. Lo tocó con el dedo índice para comprobar su textura. Hurgó en él, se oía un leve chapoteo de sangre. –Pongan atención. Fijó un punto con la mirada y  clavó con violencia el cúter. El sujeto gritó con  voz desagarrada.  –Ahora mismo esta persona es incapaz de ver. Si le dejásemos libre, cosa que no vamos a hacer, no podría volver a observar el rostro de su mujer, sus hijos o su madre. El público asintió con la cabeza. El hombre chillaba. Lo de los gritos es inevitable, podríamos poner algo entre sus dientes para que no lo hiciese, pero le quita autenticidad a la operación. Mierda–. Un trozo  de córtex había entrado bajo su uña. Se llevó el dedo a la boca y lo quitó con ayuda de los dientes. –Bien... Encima encontramos el lóbulo parietal. ¿Alguien sabe cuál es su función? Usted, el de las gafas. –Controla los órganos de la sensación y los kinésicos, doctor. –En efecto. Por lo tanto clavó sus uñas en el lóbulo ahora mismo el sujeto está dejando de sentir el tacto, el calor, el frío o el dolor. Somos compasivos con él, es posible que ya no grite. Si aparece una espuma blanca en su boca es porque está sufriendo una epilepsia, ocurre con frecuencia cuando se daña esta zona del cerebro.Se ha orinado y excrementado encima, doctor. –Sí, pero eso es por el miedo… Vaya, ha habido un desmayo en el público… parece que tenemos un “sensible” en la sala–.

El doctor rio con sus alumnos. – Continuemos–. La sala empezaba a oler podrida. Un alumno abrió la ventana. El lóbulo frontal, es decir, el de delante, solo los poseen de forma desarrollada los animales más complejos, entre los que, por desgracia para este hombre, estamos nosotros. Dirige nuestra conducta hacia un fin. Una vez lo dañe el paciente no tendrá objetivos, ni esperanzas, ni sueños. No esperará nada de la vida. Si es que aún espera algo… Debo informar que a partir de ahora usaré únicamente las manos. Se pierde precisión pero se gana en fuerza–. Lo agarró bruscamente. ¿Veis cómo lo estrujo?. Un hombre entró en la sala. –Perdonen, me equivoqué de clase– El profesor no se detuvo. Apúntenlo. El lóbulo frontal se debe estrujar–. Volvió a lavarse las manos. Se le resbalaban con tanto líquido. Aprovechó para beber un vaso de agua. Y ya llegamos al final, chicos. Solo queda el lóbulo temporal. Es este, el que está detrás de las sienes.  Se encarga de muchas cosas. Reconocimiento de caras, lenguaje, emociones, memoria. ¿Quiere decir, doctor, que cuando lo manipule este hombre no recordará ni siquiera quién es?. –En efecto. No recordará a ninguno de sus seres queridos y su identidad se borrará por completo.– Doctor…. –Dígame. El sujeto está llorando. –Sí, suele ocurrir, no me interrumpan por cuestiones tan nimias como esa por favor. Ahora no cierren los ojos. Este es el paso final, y por ello, el más importante. Presten atención. Requiere de toda nuestra fuerza

Alzó la mano con forma de puño y dejó caer su brazo hacia abajo. Al impactar con el cerebro sonó acuoso. El sonido del fin del individuo. La sangre salpicó la pared y el rostro del médico. Todos quedaron en silencio. El sujeto miraba al frente, con los ojos en blanco y la lengua fuera. –La lección ha terminado señores. Este hombre sigue vivo. Pero ya no es consciente de nada en absoluto. Ha perdido toda su identidad. Hoy hemos aprendido “cómo desmotar un ser humano”. Y… ¡ya es la hora señores! Pueden irse a casa–. El público aplaudió y vitoreó al doctor. La próxima semana, el examen–.


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