La ideología es una amiga que no siempre te acompaña y que cuando lo hace, al menos en España, puede ser un estigma. La ideología siempre es política, aunque ella no lo sepa. A veces aparece disfrazada de plan de estudios y otras veces en un comentario que atraviesa tus oídos mientras tomas café en un bar. La ideología ha de generarse, aunque eso ustedes ya lo saben.

Lenin ya hablaba de la vanguardia teórica que viniese a liderar la revolución. Señora Levy, en la entrevista con La Mecha, lejos de sus ideas, nos habla de lo mismo pero mencionando “el cambio”, siempre más moderado. Sus amigos, junto a otros partidos, no parecen entenderlo. Usted, con su gracia y su frontalidad, quiere parecer el cambio. La “centro-derecha” que renueva. Pero aquí ya juegas con la ideología. Tal vez, no lo creo, desconozca la historia de su partido. No se es de “centro-derecha” si se es heredero del franquismo. Supongo que usted no lo es. Quizás, pueda irse, quizás otro partido quiera que usted esté con ellos. Su entrevista es tan interesante como ideológica. A veces yo mismo sospechaba de la ineptitud de la derecha. Quizás no sabían. Usted lee, será entonces que no quieren saber.

La ideología, como he dicho, aparece como un plan de estudios. Nosotras lo sufrimos. Habla de la sencillez del ser de izquierdas, de la revolución del liberal. Nosotras lo máximo que vemos dentro de la izquierda es a Keynes. ¿Le suena? Él mismo dijo estar del lado de la clase capitalista. Nosotras no tenemos, en el plan de estudios, la teoría económica socialista. ¿Hay sencillez en nuestra formación? ¿Hay pluralidad? Nuestro conocimiento de los ciudadanos son las curvas de indiferencia que vienen dadas. ¿No es eso ideología?

La ideología la consumimos mientras conducimos, cuando salimos a correr, cuando esperamos y cuando callamos. La ideología nos invade, sin decirnos qué es, en la calle y en el trabajo, en casa y en la facultad. La ideología calla, te espera, salta y ya la tienes en ti. Usted hace ideología al apropiarse del centro, el lenguaje que no asusta. El centro… reconozca usted que son de derechas. Usted juega desde el “centro-derecha” a colocarnos al PSOE en nuestro campo, en llamarles izquierda.

Una simple búsqueda en Wikipedia nos presenta una frase, que nos enorgullece, sobre lo que es la izquierda:

"Ser de izquierda es, desde que esa clasificación surgió con la Revolución Francesa, optar por los pobres, indignarse ante la exclusión social, inconformarse con toda forma de injusticia o, como decía Bobbio considerar una aberración la desigualdad social" - Frei Betto.

Usted ha mencionado algo de lo que es la derecha en la entrevista, una verdad a medias: “Todo lo hacemos por el crecimiento de la sociedad”. ¿Sabe, ya por qué no están en el concepto social? ¿Sabe que crecimiento y desigualdad chocan a corto plazo?, ¿que ustedes solo miran en ese corto plazo? 

Cuando todo parece contestado desde la sencillez que se me permite, la leo en el nacionalismo, en los refugiados… La leo en contra de nuestro egoísmo europeo con tildes de fascismo. La leo, y hasta estoy de acuerdo con usted: deberíamos hacer algo. La UE lo ha hecho, les ha echado con educación. Con la sonrisa hipócrita que siempre pone: la que recibimos las clases populares, la que acompaña también a las políticas de austeridad, la que ahora se despide de esos refugiados, la que también pone su partido.

La ideología dominante, la pasividad del cansancio. La Grecia olvidada, la maltratada. Hace poco Varoufakis estuvo en Madrid ¿Fue? También llamaba a liberales, liberales demócratas, en contra de la actual UE, usted lo está. Usted no parece del PP, al menos en el discurso.

Me gustaría conocer el liberalismo de su partido. El liberalismo que utiliza lo público, que enajena a la sociedad del mismo, que llena sus bolsillos con las arcas del Estado. El liberalismo que, a veces, se muestra corrupto, que no siempre se disfraza. Se queja de las menciones de Barberá. ¿Pero qué pasa con nosotros? ¿No sufrimos cuando comunista es un insulto? ¿No está la sociedad enferma cuando es así?

Su clase asusta. La ideología dominante asusta. El control de los medios de información, los recortes y la corrupción también asustan. Asusta todo cuanto parece rodearles. No solo a ustedes, sino a varios partidos políticos. Partidos que participan en su democracia burguesa. Manipulación mediática, en ello son buenos. Si reconociese no ser de “centro-derecha”, si dijese ser de derechas… si no jugase con el lenguaje… si dijese la verdad…

 


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