Juego de dos

 

La Mecha está cansada de escuchar y leer, sin pausa, un nuevo “escándalo” de corrupción. Entre comillas porque ya a nadie le impresiona y mucho menos escandaliza, que sería lo propio. Y es que cuando los hechos se repiten suelen dejar de ser reseñables. Aun así, esta hipótesis no es tan contundente si la extrapolamos al ámbito de la política. ¿Por qué? Sencillamente porque la noticia se transforma en un arma arrojadiza dentro de esa guerra, por lo general encarnizada, en la que estamos acostumbrados a ver luchar a nuestros políticos. Con esta propiedad reutilizable, este tipo de delitos han cansado a toda la sociedad española. Sin embargo, si de algo nos ha concienciado, aunque sea de manera subyacente, es que robar no implica mancharse las manos -en sentido literal-. Nos ha hecho creer en la presunción de culpabilidad. Sobre todo en la de aquellos que visten de traje. 

Cabezas huecas

Asistimos impasibles ante un fenómeno insólito y fuertemente relacionado con la bienvenida masificación de la universidad: existe mucho universitario inútil. Jóvenes que protestan y son la causa de su queja. Individuos sin razón. Mucho cabeza hueca.

No nos jodas, 2016

El 2016 comienza a rastras, cargando el peso de un intenso 2015 en el que muchos rompecabezas han quedado en el aire y en el que no sabemos muy bien cómo se acabarán por resolver. Estamos aprendiendo –por fin- que la historia no es un proceso lineal: los años reculan o avanzan por lo sucedido en el anterior, ocurriendo que en esta ocasión, se remolca una pesada losa: elecciones generales en nuestro país, en Grecia o en el Reino Unido; los terribles atentados de París, la mayor crisis de refugiados en Europa desde la Segunda Guerra Mundial, la lucha contra el Estado Islámico en Siria, el auge de la extrema derecha en Francia, populismos nacionalistas en Hungría, Polonia o Estados Unidos.... Nuestro pan de cada día. Y el de nuestros próximos días. Son cuestiones que parece que van para largo. Y quizás, por desgracia, no nos abandonen en un tiempo.

Manifiesto por la juventud

En un mundo con acceso a Internet las 24 horas, en prácticamente cualquier parte del planeta, parece que cada vez importan menos los estudios, la cultura y el conocimiento, al alcance de un click.  Pero no es así: simplemente se han hecho insuficientes si uno no cuenta con valores tales como la proactividad, la iniciativa o la aptitud para adaptarse sea cual sea el terreno.

Es innegable que el sistema universitario español esté en declive. Debido al aumento de la oferta en estos últimos 15 años en Europa, el prestigio de tener una carrera universitaria es menor. Eso no quiere decir que la universidad deba ser elitista, al contrario: es tan solo un complemento para el individuo que  encontrará por su cuenta maneras de desarrollarse laboral y personalmente. Los idiomas, por ejemplo, son un factor imprescindible en un mundo tan globalizado.

¿Por qué La Mecha?

LA MECHA es una revista universitaria política, social y cultural que surgió haciendo suya la convicción de que esa etiqueta de los jóvenes que viven en su mundo, y no en el mundo, no debe tener vigencia entre los universitarios. Despertar en ellos interés hacia los problemas de nuestros días será el primer objetivo de LA MECHA. Además, conviene advertir desde ahora que LA MECHA, para servir a aquella pretensión primera, no vacilará en llevar hasta el final el derecho a la impertinencia que le corresponde por su juventud.