Si algo ha traído la nueva política, es la inmediatez con la que contestan los jefes de prensa. Es el caso del equipo de Ciudadanos de Ignacio Aguado (Madrid, 1983). Con porte de jugador de waterpolo, recibe a La Mecha con la curiosidad de un niño pero con la oratoria de un viejo político (pronto un oxímoron).

Aguado representa el papel del chaval que enciende las luces en la fiesta, que coge el balón y decide que el partido ha terminado. O sea, la labor de Rivera pero a nivel autonómico. Ni déficit de más, ni privatizaciones. Como se hace es otra cosa que no viene a cuento ahora. Su discurso es regenerador, demasiado encorsetado en su cambio sensato. El portavoz de Ciudadanos en la Asamblea Autonómica sigue en el tira y afloja con Cristina Cifuentes, con quien pactó en verano para que el PP siguiera gobernando en la Comunidad. La tarea de Aguado, hasta ahora poco conocida en la imberbe democracia española, es el de “con la presidenta pero sin la presidenta”. Es decir, apoyar la investidura pero ser el más activo en la oposición. O eso dice. PSOE y Podemos lo tachan de oportunista electoral, argumentando que en las grandes decisiones acaban siempre al lado de Cifuentes. El PP lo tacha de oportunista electoral, por apoyar en muchas ocasiones al resto de grupos izquierdistas para no definirse ideológicamente. Mientras, Aguado clama a su único dios, ese que hizo gloria y cenizas a Suárez y que tan presente estará en la entrevista: el pragmatismo aburrido.

 

Pregunta. ¿Cómo están yendo las negociaciones con el Partido Popular de cara a los presupuestos? Si no se demuestra cómo conseguir el déficit previsto, ¿va a rechazar su apoyo Ciudadanos al PP en la Asamblea?

Respuesta. Hemos visto cómo de forma sistemática por parte del gobierno del PP de la Comunidad de Madrid se ha inflado la estimación de ingresos. Eso les ha permitido cuadrar el déficit. La realidad ha sido distinta de la que nos han intentado hacernos creer. En 2011, en 2014 y en 2015 han incumplido el déficit marcado por el Gobierno y la Unión Europa. Lo que tenemos que proponernos entre todos es hacer borrón y cuenta nueva de este engaño en la Comunidad, reconocer el déficit real y a partir de ahí empezar a trabajar. Pero no se pueden hacer trampas al solitario y considerar que un objetivo del 0’3% para el 2016 es real. ¡No se lo cree nadie!
 

P. Pero entonces, ¿aceptarían una subida del déficit? ¿Intentarían mantener el del 0’3% y reducir gastos?

R. No, no. Lo primero es no hacer trampas al solitario, repito. Si hay un objetivo del 0,3% y no se va a cumplir porque los ingresos y gastos reales son los que son… pues hay que reconocerlo. Si el objetivo real es del 0’7%, pues es del 0’7%. Lo que no se puede es engañarse año tras año y no cumplir con el déficit. Una vez que tengamos reconocida la realidad de la Comunidad veremos cómo se mejora la gestión.

P. Han salido unas declaraciones bajo secreto de sumario en las que implica Marjaliza, el cerebro de la trama Púnica, a Eva Bórox y Raúl del Olmo, concejales de Ciudadanos por la Comunidad. ¿Sigue confiando en ellos? ¿Qué va a ocurrir?

R. Nosotros lo hemos dicho siempre. Estas filtraciones más o menos interesadas han estado en precampaña autonómica, han estado en precampaña catalana y van a estar en las generales. Hay un cabecilla que es Marjaliza que ha hecho unas declaraciones. Ha habido una filtración a medios que menciona a Eva y a su marido Raúl y ya está. Nosotros seguimos insistiendo: cualquier persona que esté imputada por delitos de corrupción política en Ciudadanos tiene que dejar su cargo inmediatamente. Si resultan imputados dejarán el acta. Yo he hablado con Eva. Ella dice que no tiene absolutamente nada que ver y conoce a este señor porque han estudiado en el colegio juntos y Valdemoro es un pueblo de 70.000 personas.
 

P. Volviendo al tema de la Comunidad de Madrid y las propuestas de Ciudadanos, ¿hay alguna idea respecto a las universidades más allá de las tasas en cuanto al cambio del modelo?

R. Año tras año seguimos igual, sin estar entre las 150 universidades mejores del ránking de la universidad de Shanghai. ¿Por qué? Porque el modelo que hay en la Comunidad de Madrid y en el resto de España en general no funciona. Tenemos problemas en muchos frentes. A nivel de gobernanza en las universidades, a nivel de poder financiación, de currículo académico, de investigación… hay muchos temas que hay que tocar y hay que sentarse con las universidades y después con el resto de grupos parlamentarios. Pero todo ello tiene que estar entroncado dentro de un gran pacto de Educación Nacional que toque educación universitaria y no universitaria. Eso es lo que hay que hacer y es lo que propone Ciudadanos. Hay reformas estructurales que hay que hacerlas ya: si no estamos abocando a nuestros jóvenes a un modelo educativo fracasado.

P. En ese contexto, ¿Ciudadanos está a favor del 3+2?

R. Es un modelo que intenta homogeneizar nuestro sistema universitario con el del resto de los países europeos pero que tiene también sus trampas. Hay que revisarlo, especialmente en el ámbito económico. El hecho de que un 3+2 ponga de facto que haya gente que se quede sin estudiar porque no tiene dinero para pagar el máster… ¡Eso hay que corregirlo! Más allá del modelo hay que garantizar la igualdad de acceso al margen de su capacidad económica.

P. ¿Hasta qué punto le afectará a la Comunidad de Madrid la decisión de Manuela Carmena de romper con las agencias de rating?

R. Esa ruptura lo que viene a señalar es que Manuela Carmena no quiere controles externos. Se ha demostrado históricamente que pueden ser una buena herramienta para fiscalizar la deuda…
 

P. Aunque hayan fallado.

R. Aunque hayan fallado. Es que yo creo que todo el mundo ha fallado con las previsiones de esta crisis: Standar & Poors, Moody’s o el FMI, la Unión Europea, las propias estimaciones del gobierno de España… nadie fue capaz de prever esta crisis. Son unas instituciones a las que hay que tener en cuenta. Pienso que son importantes y si están donde están es porque se han ido elaborando una imagen de prestigio. Evidentemente nadie tiene una bola de cristal y sabe lo que va a pasar, pero sí es una buena forma de controlar las cuentas de los países.

 
P. ¿Le interesa a Madrid el Tratado Transatlántico de Libre Comercio? ¿Está Ciudadanos a favor de su implantación?

R. En general es un tratado que es positivo. Permite que desde la Comunidad de Madrid, desde España o desde toda Europa tengas libertad de comercio con Estados Unidos. Yo creo que eso siempre es positivo, tener nuevos marcos de actuación y áreas de expansión y que no te pongan tantas trabas para llevar allí tu start-up o tu pyme. Que eso se armonice y homogeneice pues es positivo. Evidentemente en ese tratado hay dos puntos negros: la opacidad con la que se está gestionando el tratado y el artículo 14. No nos han contado nada y el artículo 14 permite a las empresas recurrir decisiones soberanas cuestiones relativas a los estados miembros de la Unión Europea. Eso es un gran error, hay que oponerse. Al margen de ese artículo que nos preocupa y ya lo hemos dicho varias veces, todo lo que sea en su conjunto liberalizar el comercio lo veremos positivo.

P. ¿Ve Telemadrid?

R. Poco, la verdad.


P.
 ¿Por?

R. A día de hoy no la veo interesante. No me aporta valor añadido. En los últimos años Telemadrid ha dejado de ser un canal de referencia para los madrileños. Se ha utilizado como una herramienta de propaganda política y de autobombo por parte del gobierno del PP y esa es una de las razones por las que ha caído la audiencia. Cuando la coge Esperanza Aguirre baja del 17% de share al ¡3’8%! Incluso si lo comparas con el resto de autonómicas, tienen mejor share de audiencia que Telemadrid. Básicamente porque el modelo de Telemadrid ha sido ruinoso.


P.
 En ese panorama en el Parlamento Autonómico se acabará estudiando la propuesta del PP sobre Telemadrid ante vuestra negativa de apoyar la Enmienda a la Totalidad de PSOE-Podemos. Ellos aseguran que aun haciendo lo que quieren hacer ustedes de que sean las propias asociaciones de profesionales las que elijan al Consejo de Administración seguiría politizado.

R. Si vamos a máximos, la persona que salga elegida como director general de Telemadrid, estará politizada. Porque todos los seres humanos estamos politizados y tenemos un sesgo político. ¿Qué proponen PSOE y Podemos? Cambiar todo y hacer un revoltijo de cosas para volver otra vez a la misma situación. Tendrán capacidad directa o indirecta de nombrar a miembros del Consejo de Administración. Nosotros nos hemos negado y ha provocado romper las negociaciones. Había muchos puntos en los que estábamos de acuerdo en esa Enmienda a la Totalidad pero la parte esencial que era que las asociaciones profesionales del sector eligieran al Consejo y luego la Asamblea ratificara, no la cumplía. Y luego el PP estaba en otra línea totalmente distinta.


P.
 Sí, pero ahora van a negociar con ellos.

R. Sí, es verdad. El proyecto PP no es bueno, no nos gusta. Pero sí que tenemos su compromiso de que van a incluir la elección de los consejeros tal y como nosotros queremos. Ese es el único motivo que nos ha llevado antes de introducir enmiendas parciales a confiar en el proyecto del PP.


P. Lo que creo que seguro que sí vio fue el debate entre Iglesias y Rivera. El líder de Ciudadanos comparó a periodistas y políticos españoles con Maduro.

R. Estaban hablando abiertamente y en un debate sin formato. Que puedas tener el apoyo o el beneplácito -o como dice Cristina Cifuentes “te ponen ojitos”- no es negativo. Tú no tienes la culpa primero de que te pongan ojitos ni de que te valoren de forma positiva. Yo creo que Albert, lo que quería decir era que “a ustedes les valora muy bien el señor Maduro y por eso no significa que tengan por qué tener alguna relación con Maduro”. Es una herramienta de la oratoria y una parte de la dialéctica. Nuestra idea siempre ha sido desde Ciudadanos tener encima de la mesa un proyecto: creo que se demostró en el debate, propuesta vs propuesta ante un muro que no tenía propuestas. Llegó a darnos la razón: no tengo capacidad para gobernar, no tengo tirón a nivel económico, mis propuestas no convencen…

 

P. ¿En el caso de que en las próximas elecciones Ciudadanos gane, Ignacio Aguado aceptaría un ministerio?

R. ¿A día de hoy? No… mis obligaciones y mi cabeza están en la Comunidad de Madrid y es lo que me han pedido los ciudadanos. Yo estoy aquí defendiendo a los madrileños y no contemplo nada más.

 

P. Estudió tres carreras: ADE, Derecho y Políticas. ¿Cuál le marcó más?

R. (Se queda pensando). Derecho fue la más útil, te da una visión de la vida real, de cómo funcionan las cosas. Explica cosas tan sencillas como qué es una hipoteca, qué es una demanda… yo sería partidario de introducir lecciones de derecho en los sistemas educativos. La parte de economía también es fundamental. Además te da una visión más micro y no tan macro de la economía en general. Políticas fue vocacional. Más interesante que útil.


P. ¿Cuál es el último libro que se ha leído?

R. Ejemplaridad pública de Javier Gomá. Es el libro que llevaba el fiscal Torres Dulce cuando se sentó para presentar su dimisión como Fiscal General del Estado. Me llamó mucho la atención y creo que todo estudiante e interesado en la gestión pública debería leérselo.

 

 


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