Madrid, eterna ciudad de excesos. Sus noches siempre tendrán más horas que sus días y su cultura siempre será proclamada en agonía. En sus calles, escenario de obras faraónicas y thrillers de corrupción, aún retumban melancólicos los ecos de La Movida. Tentada hasta en ocho ocasiones por Podemos con su denominada ‘Operación One Girl’, fue irónicamente Esperanza Aguirre, su némesis, quien provocó su desjubilación. Y es que cuando la nueva política establecía su campamento base en la Puerta del Sol, ella colgaba su toga después de tres décadas en la judicatura, con la intención de dedicarse a sus nietos y a su tienda de ropa tejida por reclusas en Malasaña. Su larga trayectoria como jueza le ha hecho creer que puede prescindir de argumentarios y alardes dialécticos, lo que en política ha generado más de un revuelo mediático. 

De no existir, Ahora Madrid habría tenido que inventarla. Detractora del ring político y novata en el circo mediático. Ahora abuela multitudinaria, aunque resulte paradójico, la vejez sigue teniendo hueco en la nueva política.

Pregunta. Si algo la define es su imaginación y su optimismo. ¿Qué ciudad imaginaba cuando llegó al Ayuntamiento y cuál imagina ahora que ha entrado en contacto con la realidad de la gestión política?

Respuesta. Antes de tomar la decisión de entrar en política no había reflexionado realmente sobre las necesidades de Madrid. Ahora que tengo un conocimiento amplio de la ciudad, pienso que debe ser la ciudad de la imaginación. Una ciudad que sorprenda, que entusiasme y que sea un tirón muy fuerte de cara al futuro.

P. ¿Es el Efecto Carmena el plan político perfecto para la irrupción definitiva de Podemos a nivel nacional? ¿Encarna usted el concepto antagónico a la figura de Aguirre?

R. No soy experta politóloga, como digo, soy una política ocasional. No puedo valorar esas cosas. Es evidente que la Señora Aguirre y yo representamos dos actitudes femeninas que desarrollan actividades políticas diferentes, pero eso es más bien cómo nos vean los demás. A nivel personal, ella es educada, simpática y muy agradable. Es muy fácil tener una buena relación. Lo que ocurre es que cuando se convierte en política interpreta un papel, hace teatro. Esa diferenciación entre la persona y el político no me gusta porque las personas somos personas, realicemos la actividad que sea, política profesional o no.

P. Ahora Madrid debe gran parte del éxito a su campaña a las redes sociales. ¿Es el hacktivismo una de las consecuencias del 15-M como forma de hacer política de la nueva izquierda?

R. La posibilidad de actuar en las redes la tienen todas las formaciones políticas, así que no creo que sea algo que beneficie exclusivamente a la izquierda. Supongo que es una forma de comunicación distinta y que se va a utilizar también en la comunicación política.

P. La focalización del debate en torno a temas de aparente irrelevancia para el ciudadano de a pie provoca en ocasiones una percepción condescendiente, naif e irresponsabilidad de la izquierda. Más preocupada por forma que por contenido, como la utilización del transporte público. Descontando la influencia de los medios en este aspecto, que han calificado algunas de sus ocurrencias como ‘carmenadas’, ¿qué considera que se ha hecho mal?

R. El concepto de izquierda es muy difuso ahora. No creo que enfocar aspectos singulares de la personalidad de un político tengan que ver con actitudes de esta ideología. La izquierda convencional y clásica nunca ha dado importancia a lo personal. Al contrario, se ha caracterizado siempre por ser muy poco subjetiva y por no resaltar los perfiles particulares de las personas. En general, si analizas todas las intervenciones de los candidatos que se autoidentifican con la izquierda, se habla poco de lo personal. Es un error despersonalizar las políticas de justicia social y mayor igualdad.

“La justicia y la igualdad solo pueden conseguirse cuando se tiene en cuenta la individualidad”

P. Tradicionalmente, la izquierda ha centrado sus esfuerzos políticos en la colectividad, la justicia y la igualdad. Esto puede conllevar a una disminución del individualismo que la sociedad de la información ha propiciado. ¿Tiene la izquierda una incapacidad definitoria para hacer feliz al individuo? ¿O es un problema de adaptación de las políticas históricas?

R. Un gran error de la izquierda ha sido tener solamente visión de lo colectivo, y no de lo individual. Creo que el éxito y la verdadera justicia e igualdad sólo se consiguen incorporando la individualidad. Por eso me parecen tan importantes en las políticas generales los Derechos Humanos, la particularidad y singularidad que los mismos defienden es muy positiva. Me parece muy interesante el que en Francia los Derechos Humanos sean les Droits de L’Homme, en singular. Trabajamos para que las vidas individuales de las personas sean mejores, no para estadísticas. La izquierda, insisto, tiene que ser mucho más subjetiva, tiene que pensar mucho más en el individuo y no solo en los grandes programas y procesos colectivos.

P. Ustedes han apostado por una metodología de referéndums similar al sistema sueco para empoderar a la ciudadanía con la plataforma ‘Participa Madrid’. ¿Hasta qué punto es factible esta plataforma? ¿Cree que es necesario profundizar en la implantación de medidas en este aspecto?

R. Sí a las dos cosas. ¿Hasta qué punto es posible? Pues no sé, ahí está. Nosotros todas las semanas vemos cómo van los índices de participación y la propuesta que ha tenido más consenso, ha logrado como el 25% del índice de participación que necesitamos para poder convocar un referéndum. Estamos empezando. ¿Es poco? Puede ser. ¿Hay que hacer de alguna manera otra política de comunicación? Es posible. Personalmente, esperaba mayor participación; habrá que estudiar por qué no la hay.

P. ¿Cuáles considera los límites de la democracia directa?

R. La democracia directa está hoy aún por definir. De alguna manera los nuevos medios han abierto unas posibilidades extraordinarias empoderando al individuo, han permitido al sujeto que tenga una posibilidad de incidencia en decisiones colectivas. La tecnología ha dado una perspectiva de la democracia directa nueva, pero todavía es algo por construir. Cuando estamos construyendo algo, es muy difícil elaborar su conceptualización, que esta ha de hacerse cuando las cosas están terminadas y rodadas. Estamos construyendo elementos muy importantes para permitir, seguramente en el siglo XXII, la eclosión de la democracia directa, pero es un camino largo.

P. Ahora Madrid es una plataforma ciudadana en la que se integraron Ganemos Madrid, Equo y Podemos, con la pretensión de encontrar un espacio en el que cada uno mantuviese su singularidad. ¿Cómo organizan el trabajo desde este punto de vista? ¿Cómo es liderar un equipo plural?

R. Creo que es muy interesante porque en esta plataforma nadie representa un partido, aunque haya algunas personas que sean de Podemos, una persona del partido Equo y tres de IU, no están en la agrupación por ser miembros del partido. Ganemos, como sabéis, no es un partido ni una agrupación como tal. Aquí todos estamos como individuos, cada uno con sus propios planteamientos ideológicos. Es mucho más fácil y enriquecedor gestionar un equipo así, a través de capacidades individuales y positividad -con los resortes fruto de sus vinculaciones-, que con acuerdos entre partidos, donde se negocian ideas.

P. Una pretensión de Podemos es mantener un pie en la institución y otro en la sociedad. ¿Qué le parece este propósito?

R. Cuando uno está en la institución está en la institución. Lo que sucede es que cuando estas no están en la calle, no cumplen su función, es decir, que no es cuestión de dos piernas sino de ubicar correctamente las instituciones. Ahora están abiertas, vosotros habéis podido llegar aquí fácilmente.

“El neoliberalismo de la derecha española se estigmatiza a sí mismo; es pueril”

P. Respecto a la derecha política española y, en concreto, madrileña, ¿considera que su comportamiento ha estigmatizado a esta ideología a nivel nacional?

R. No lo creo. El escenario actual precisa una redefinición de ambos lados del espectro político. Si por derecha se entiende el neoliberalismo americano con el que es fácil que se identifiquen algunos sectores de la derecha española, yo creo que hay un aspecto de este que se estigmatiza por sí solo, porque plantear que no debe haber absolutamente nada público, y que dependemos únicamente de nuestra propia iniciativa, es pueril. Es evidente que las ciudades son los enclaves de los asentamientos del mundo y necesitan de lo común. Una ciudad no puede desarrollarse sin infraestructuras, sin transportes... Vivimos un momento en el que hay un neoliberalismo tan exagerado que se estigmatiza por sí mismo. Creo que la izquierda española, sin embargo, está mucho más diversificada, con particularidades significativas. Hay una derecha española que solo es enormemente conservadora y tiene un temor a las ideas que se entienden de la izquierda simplemente por raíces religiosas.

P. ¿Y no cree que, precisamente, esa amalgama de conservadurismo y neoliberalismo en una estructura rígida de partido es lo que más perjudica a la derecha?

R. Yo creo que no. La difusión, la falta de identidad, y la dificultad para describir a la izquierda y a la derecha indican el proceso de evolución constante de las ideologías que, en cierta medida, es antideológico. Cada vez se están difuminando más. Hay aspectos en un terreno y en otro, pero las ideologías como absolutas están desapareciendo.

"La juventud actual es menos innovadora en las conductas sexuales"

P. Usted se ha mostrado preocupada por la involución en la libertad y la educación sexual, los roles de pareja estereotipados y el aumento del machismo en los jóvenes. ¿Cree que se ha diluido la actitud iconoclasta, contestataria y reivindicativa de aquella generación de La Movida?

R. No sé por qué, pero la juventud actual es menos innovadora en las conductas sexuales. Quizás porque la innovación supone un esfuerzo. Habéis llegado a una sociedad donde no hay que luchar, aceptando la comodidad de la generación anterior. Por ejemplo, por la identidad de los homosexuales o el mito de la virginidad antes del matrimonio. Hay que profundizar en el amor porque vuestra generación sigue teniendo una actitud violenta hacia las mujeres.

 

Entrevista publicada en el Número 1 de La Mecha (febrero, 2016)


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1 Comments

  • Guest

    Guest

    Marcos

    Interesante y contructiva. Nos permite percibir la cosmovisión de Carmela y la Plataforma, una forma de hcer política diferente, próxima, inclusiva, consultiva. Una forma que suma creatividad individual haciéndola colectiva. Se palpa la humanidad de sus miembros, su cercanía y empatía. Es lo que más valoró: han suprimido pedestales, quitado poltronas, arrumbado tronos y olvidado altares. Es gente común, somos todos nosotros, gestionando lo de todos con un espíritu universalista.