A los animales políticos los definen su pragmatismo y su capacidad de adaptación en el terreno enemigo. Además, la bestia también sabe cuándo romper con el discurso de partido. Cristina Cifuentes (Madrid, 1964), Presidenta de la Comunidad de Madrid y Gestora del Partido Popular madrileño, ha sido designada por la propia cúpula nacional para “rearmar moralmente” al PP de Madrid: es decir, limpiar la cuadra de corrupción. Su figura republicana y agnóstica, además de la distancia de quien siempre discrepa entre los suyos, le hicieron poco a poco sumergirse en la discreta oscuridad de su propia formación. Sin embargo, la necesidad de cambio del Partido Popular la ha reflotado hasta la primera línea, ahora como salvadora de los que en su día la hicieron invisible. La espera, virtud indispensable en política, parece poner en marcha el engranaje que le hará que, inevitablemente, tarde o temprano, sea la primera mujer que se postule a presidir España, aunque ella lo niegue y ni se lo imagine.

Durante la entrevista apenas cambia su tono de voz. Tan solo observamos un atisbo de alteración cuando es preguntada por Podemos, “el peligro de las democracias liberales”. Sus críticas hacia el resto parecen más impostadas que otra cosa, alentadas por el tam-tam electoral. Mientras tanto, a través de medidas como la bajada del precio del abono transporte o de las tasas universitarias, Cristina Cifuentes ha comenzado una batalla que parece perdida: recuperar a los jóvenes y que el PP vuelva a seducirlos. Ni Sísifo se atrevería a aceptar tal reto, pero Cifuentes ya superó dos semanas en coma tras un accidente de moto. Y es que en política solo hay una regla: cazar o ser cazado, que diría Underwood.

 

Pregunta. Usted empezó a participar en política desde una edad muy temprana. ¿Qué se le pasa por la cabeza a una joven de 16 años para afiliarse a Alianza Popular, un partido con raíces franquistas?

Respuesta. A mí me tocó vivir un momento políticamente interesante. Cuando Franco murió yo tenía 11 años, por lo que tuve la suerte de vivir con una conciencia en democracia. Tampoco creo que el Partido Popular, en ese momento Alianza Popular, fuera un partido heredero del franquismo. Era un partido de ideología de centro derecha que nació en democracia con independencia de que su fundador, Fraga, fuera Ministro con Franco. Adolfo Suárez también lo fue y sin embargo hoy en día nadie cuestiona que fuera uno de los grandes artífices de la democracia. Es verdad que era un poco raro que a una niña con 15 años le interesara la política. Creo que es importante que entre la gente joven haya una preocupación por dirigir las inquietudes que tú tienes hacia el mundo institucional.

P. ¿Por qué siempre se asocia a la juventud con posturas más de izquierdas?

R. A ver, no con carácter general, pero sí que es verdad que se identifica los partidos de centro o de centro derecha con una posición más conservadora ante la vida. Los jóvenes de por sí sois más rebeldes y eso se relaciona con posturas más de izquierda. A mí en realidad me parece que las posiciones de izquierda son muy conservadoras respecto a muchas cosas. ¿Por qué? Creo que uno puede tener actitudes muy tradicionales siendo de izquierdas; en cambio uno puede querer cambiar las cosas teniendo una ideología de derechas.
 

Las posiciones de izquierda son muy conservadoras respecto a muchas cosas


P. ¿No cree que gran parte de la ruptura con la gente joven, además de la corrupción, ha sido su falta de adaptación a los nuevos tiempos?

R. Creo que los partidos tenemos una ideología y un programa, pero nosotros nos tenemos que adaptar a lo que la sociedad pide y a veces los partidos no evolucionamos igual. Es fundamental que estemos en contacto con la gente, a través de todos los medios para poder percibir verdaderamente la evolución de cómo va cambiando la sociedad. Y a veces es verdad que a los partidos nos cuesta mucho, somos resistentes a los cambios.

 


P. ¿El PP no ha evolucionado al mismo ritmo que la gente?

R. Sí, yo creo sí. Pienso que hemos evolucionado bastante, lo que pasa es que a veces quizá en algunas cosas no con la rapidez que se esperaba. Hay que tener en cuenta que en España hasta hace muy poco el PP era prácticamente el único partido que ocupaba un espectro electoral amplísimo: el centro y la derecha. ¿Eso qué supone? Pues que al final tienes que compaginar ideológicamente personas que piensan de manera muy diferente sobre muchos temas. Hay que buscar ese punto de perspectiva donde se encuentren millones de personas que se sientan representadas por un partido que abarca desde el centro hasta la derecha.

 

Meter el voto en la urna con la papeleta de Ciudadanos será votar al Partido Socialista

 

P. ¿No tienen cierto miedo ante la aparición de Ciudadanos, un partido que se define como liberal en lo económico y progresista en lo social? ¿Qué supone para el PP que Sánchez se posicione como el nuevo centro político?

R. No, no lo creo en absoluto. Lo que tiene el programa de Pedro Sánchez lo conocemos claramente. Es un programa que se basa sobre todo en subir los impuestos, en recaudar y en confiscar. Dejaron España desde un punto de vista económico de una forma lamentable. Respecto a Ciudadanos, todavía no ha gobernado, pero mantiene cierta ambigüedad. En Andalucía apoya al PSOE de Susana Díaz y en Madrid me está permitiendo gobernar gracias a un acuerdo de investidura. Unos días dice una cosa y otros otra. Creo que si algo hemos podido descubrir en las últimas semanas es que Ciudadanos es un partido que va en coalición electoral con el PSOE. Está bien que los votantes sepan que Ciudadanos apoya al Partido Socialista y que si hay unas nuevas elecciones al meter el voto en la urna con la papeleta de Ciudadanos al final será la del PSOE.

P. ¿Por qué en España no ha surgido un movimiento de ultraderecha?

R. Es una pregunta que también me he hecho muchas veces. Afortunadamente. Ha habido algunos intentos, pero no ha cuajado. No ha surgido porque la sociedad española es muy moderada, bastante apolítica por así decirlo… los españoles son tolerantes y abiertos. Si uno se fija, en España hasta ahora ha gobernado quien estaba en el centro: la UCD, después el PSOE y más tarde el PP. Es una buena noticia que en España no haya ese tipo de movimientos, o que si los hay sean totalmente irrelevantes.

P. Hace unos años Francis Fukuyama anunciaba el fin de la historia y la nueva hegemonía de las democracias liberales. El auge de movimientos anticapitalistas y ultraderechistas ponen en duda sus teorías. ¿Qué opina?

R. A pesar de todo y lo que está ocurriendo tanto en Europa como en el resto del mundo desarrollado, pienso que el presente y el futuro de las sociedades avanzadas siguen pasando por las democracias liberales que tenemos ahora... 

 

El futuro de las sociedades avanzadas sigue pasando por las democracias liberales

 

P. Pero corremos el riesgo de ver el año que viene como presidentes a Trump en EE.UU y a Le Pen en Francia.

R. Yo espero que no. Excepto en Grecia, donde hay un partido populista gobernando, en la mayoría de los países europeos hay gobiernos de coaliciones de partidos socialdemócratas y democristianos. Me parecería muy preocupante que ocurriese. Es verdad que Podemos es un partido nuevo que ha tenido un crecimiento verdaderamente inesperado, pero no hay que olvidar que en España la gran mayoría de los ciudadanos han votado por opciones dentro de ese espectro del centro. Si se suma el PP, PSOE y Ciudadanos la representación parlamentaria de Podemos es irrelevante, sin querer menospreciar a nadie. Quiero decir que en España no ha ganado Podemos. Lo que Podemos defiende es lo que estamos viendo en Grecia: bajada de pensiones, bajada de salarios... No creo en aquellos países que tienen un modelo político similar al de Venezuela.

P. Desde el Partido Popular es muy repetida la retahíla de adjetivos hacia Podemos: comunistas, chavistas, etarras… Pero sumando sus votos y los de Izquierda Unida alcanzan casi siete millones de votos. ¿Hay siete millones de comunistas en España?

R. No es que lo diga yo, ¡lo dicen ellos! Tan solo hace falta tirar de hemeroteca. Si uno se mete en Youtube hay cientos de declaraciones de todos los líderes de Podemos: Pablo Iglesias, Errejón… ahora no lo defienden tanto porque no es políticamente correcto. Su modelo ha pasado a ser el escandinavo. Uno puede evolucionar políticamente, pero la evolución en la vida es algo que se va produciendo con el tiempo. En cuanto a lo de los votantes, por supuesto que no. Seguramente mucha gente ha votado a Podemos por otros motivos. Yo soy profundamente demócrata y respeto el derecho a elegir. ¡Ser comunista no es algo de lo que haya que avergonzarse! Lo que a mí me molesta es que en Podemos engañen a la gente y no reconozcan lo que realmente son.

P. ¿No existe realmente un debate interno entorno a la figura de Mariano Rajoy aunque fuera simplemente por facilitar las negociaciones con el resto de partidos?

R. Dentro del PP no existe. Es un debate que se ha generado fuera, en lo medios y otros partidos. Dentro sí puede haber alguna persona a nivel particular, pero realmente en el PP no planteamos el cambio de liderazgo. Estoy convencida de que se estaba utilizando la figura de Mariano Rajoy como pretexto. ¿De verdad alguien cree que si Mariano Rajoy se quitara y diera paso a otra persona el Partido Socialista iba a apoyar a un gobierno del PP? Es que ni de broma. El señor Pedro Sánchez o el señor Albert Rivera deberían saber que, aunque no les guste a ellos, Mariano Rajoy es el hombre que le gusta a la mayoría de los españoles.

P. Quizá el Partido Socialista no, pero Ciudadanos sí que ha remarcado que sería clave a la hora de pactar. De hecho usted aparece en todas las quinielas de sucesión.

 R. Yo creo que en la vida hay que ser coherente y los acuerdos en política deben hacerse, sobre todo, en base a programas, en base a proyectos, no en base a personas. Yo no creo en los personalísimos. Las personas somos lo menos importante. Mi acuerdo de investidura con Ciudadanos es el acuerdo que he firmado y los compromisos que he asumido, y entiendo que si yo un día dejo de cumplir los compromisos que he acordado con ellos que son 76 puntos a mi pudieran replantear la confianza.

Me preocupa el acuerdo entre Sánchez y Rivera porque dice que van a derogar todas y cada una de las políticas del PP

P. Pero quizá para la ciudadanía ese cambio de figura, ese cambio de cara sí que pudiera ser representativo.

R. Pero es que los ciudadanos ya han hablado en las últimas elecciones. Los ciudadanos dijeron que querían a Mariano Rajoy. Que querían a Mariano Rajoy pactando con otros. Yo entendería ese planteamiento si el PP no hubiera ganado las elecciones. Si el PP hubiera quedado el segundo, evidentemente, creo que sí tendríamos que hacer una reflexión de decir "bueno, aquí estamos fallando en algo grave y hay que cambiar de cadena".  A mí me preocupa mucho más ese acuerdo al cual han llegado Pedro Sánchez y Albert Rivera. Me preocupa más porque lo que están diciendo es que van a subir los impuestos y que van a derogar todas y cada una de las políticas que ha aplicado el PP en los últimos cuatro años. ¡Políticas que han conseguido que España pase de estar en la cola de Europa a la cabeza de Europa! Si todo eso se deroga, ¿dónde nos van a llevar?, ¿donde estábamos hace cuatro años?

P.  Dijo que el acuerdo lo lleva el segundo con el programa del cuarto. Es curioso oírle decir eso porque el programa de Ciudadanos es más próximo al de PP que al de al PSOE en materia económica. 

R. Es parte del programa de Ciudadanos con lo peor de lo del Partido Socialista, que es la subida de impuestos. Yo soy radicalmente contraria porque creo que las políticas fiscales  tienen  que ser recaudatorias para cubrir lo servicios públicos, lógicamente, pero no confiscatorios. Yo creo que el dinero donde mejor está no es en manos del Estado, sino en los bolsillos de los ciudadanos: de las familias, de las empresas. ¿Para qué? Para que en el caso de la familias consuman o ahorren. Yo no creo que el Estado tenga como finalidad esquilmar a los ciudadanos, recaudando para engordar el aparato del Estado que es en definitiva lo que hace el Partido Socialista cuando gobierna. 

 

 


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1 Comments

  • Guest

    Guest

    clemente seteban torres

    la asistenta prado morales moreno medice que le regale la mitad de mi vivieda o que valla al  catastro y pedir una oja donde ponga que reniegue de mi vivienda
    para poder cobrar el remi. llevo tres meses sin cobrarlo y estoy en la calle viviendo por culpa de ella y sin poder comer como las persona normales españolas.
    a hora prgunto doña cristina cifuente esta enterada deesto o es complice de mi problema si no tego respuesta ire alos pediodicos de madrid alguien me tendra que ayudar digo yo.